-¿Cuál es el balance del debate de los candidatos en Canal 13? ¿alcanzará a mover el escenario a pocas semanas de la elección?
-Fue un debate plano, sin sorpresas ni grandes aciertos. Tampoco hubo errores relevantes. Faltó pasión, contraste y una narrativa capaz de movilizar o entusiasmar al electorado a tres semanas de las elecciones. En cuanto a los temas, nada nuevo: los mismos de siempre, con propuestas que ya son ampliamente conocidas por los votantes.
En la derecha, la relación entre Kast y Matthei fue correcta: se cuidaron de no confrontar, algo que, aunque le resta tensión al debate, evita dañar al bloque de cara a una segunda vuelta. Kaiser, por su parte, se mostró más mesurado y distinto a su desempeño anterior. En síntesis: nadie ganó; solo estrategias para resistir sin daño, sin arriesgar. Salvo el efecto que pueda tener la performance de Kaiser, no veo elementos para que se mueva el escenario.
-Matthei recibió una carta de apoyo de un centenar de figuras de la centro izquierda. ¿Cómo se vio esta noche, le está hablando a un votante moderado?
-Matthei se mantuvo un registro sobrio, sin estridencias y hablando al votante que valora la estabilidad y la experiencia como garantía de gestión y solución de los problemas. En ese sentido, la carta de apoyo de figuras de la centroizquierda legitima esa apuesta por la transversalidad; una estrategia que ya está jugada y que no tiene espacio para cambiar, sobre todo cuando por la derecha parece haber poco espacio disponible.
Relevantes fueron sus guiños a las mujeres que mantuvo de manera consistente a lo largo del debate. Su primera intervención abrió con esa idea y la mantuvo durante la noche. Al hablar de seguridad vinculó el tema de la prevención dándole un giro a un tema que suele quedarse exclusivamente en el control o la sanción. Eché de menos algo más de energía, un poco más de fuerza y asumir algún riesgo para jugar la salida del empate.
-Había interés por Kaiser, quien ha ido subiendo en las encuestas. ¿Cómo fue su desempeño? ¿Puede disputarle el tercer lugar a Matthei?
-Kaiser se mostró más mesurado que en ocasiones anteriores, buscando proyectarse como una figura más institucional y menos outsider. Tiene claridad, firmeza en el tono y es asertivo en sus respuestas. Sin embargo, ese intento de moderación convivió con afirmaciones que lo devolvieron a su estilo habitual: la defensa del trabajo forzado, la pena de muerte y el “carácter moral” del pueblo chileno.
En lo programático, cometió errores al referirse a la PGU, donde pareció no tener dominio de su propia propuesta. Dio señales de querer crecer y disputar con fuerza el tercer lugar, pero el tiempo que queda para la elección es corto y su capacidad para ir más allá de lo discursivo y gobernar, es muy débil.
-Jeannette Jara llegó al debate luego de días bastante complejos en su relación con el Gobierno. ¿Cometió viste su perfomance?
-Jara mostró una versión más sólida que en debates anteriores: más clara, segura y enfocada en algunos temas que quiso instalar. Destacó los logros de su gestión y buscó reforzar un vínculo emocional con la ciudadanía, apelando a la cercanía y al reconocimiento de su experiencia.
Apostó por convocar en forma amplia, proyectando una figura dialogante. Al mismo tiempo, dio señales de distancia respecto del Gobierno, un tema que le pesa y del que quiere alejarse. Por esa razón, apostó por un perfil propio sin romper su vínculo con el PC. Su declaración de no indultar a Hernández Norambuena fue lo más novedoso de la noche. Insistió con fuerza en temas de salud y en el levantamiento del secreto bancario, buscando posicionarse en el eje de la transparencia y el control de recursos.
-Kast, que figura como favorito, no ha arriesgado en anteriores debates. ¿Siguió la misma estrategia?
-Kast mantuvo su estrategia habitual: confrontar sin exponerse demasiado, recurriendo a respuestas diseñadas para esquivar otras. Eso lo hizo verse plano por momentos, sobre todo frente a un Kaiser con más energía. Algunas de sus propuestas —como la forma de expulsión de inmigrantes o la reducción del gasto público— resultaron difíciles de explicar, dejaron flancos abiertos y evidenciaron, una vez más, los límites de su consistencia.
En temas complejos, como los anticonceptivos, logró vadear la respuesta recurriendo a su concepto de “gobierno de emergencia”, con el que intenta reencauzar la conversación hacia los ejes que le resultan más cómodos. Mantuvo un tono respetuoso con Matthei, en una suerte de “guante blanco” que refleja su decisión de no tensionar la relación dentro del bloque.
-¿Cuáles fueron los momentos decisivos del debate?
-No hubo.
-De los candidatos “alternativos” Parisi, ME-O, Mayne-Nicholls, ¿cuál es tu evaluación?
-Artés y Harold Mayne-Nicholls quedaron en la irrelevancia. Parisi un populista de manual. ME-O exhibió un narcisismo político escandaloso, usando el debate como escenario personal y no como un espacio de deliberación pública.
Publicaciones relacionadas
Incluso si un nuevo test al ex subsecretario confirmara que consumió estupefacientes, su despido inmediato seguiría siendo indefendible: nada justifica saltarse procedimientos indispensables para tomar una decisión. Está bien extender al Congreso los exámenes, pero si eso no incluye cambios para equiparar nuestros estándares a los del Primer Mundo, esas decisiones seguirán siendo exclusivamente políticas. […]
La iniciativa determina la pérdida del cargo si se comprueba el consumo de drogas. El proyecto lo presentó Kast este lunes, a 4 días de la salida del subsecretario de Hacienda por ese motivo. El texto no menciona que la divulgación de los resultados debe ocurrir solo tras una contramuestra (solo así se puede probar […]
Una especie de centro urbano, con gimnasio, restaurantes y sectores comerciales en tres pisos, dejando los otros dos pisos para un club social moderno. Esa es la propuesta que se está negociando. La idea es potenciar el casco histórico junto a la nueva Bolsa de Comercio y otros proyectos como un gigante sector de Bandera […]
Las declaraciones del ministro de Defensa cuestionando el arancel de 12,5% adicional a parte importante de las exportaciones chilenas sorprendieron a La Moneda, en medio de las negociaciones de la Cancillería para amortiguar el golpe y evitar un conflicto con la administración Trump.
El Ejecutivo, que busca evitar el revés que enfrentó en junio con el proyecto de Escuelas Protegidas, escogió al constitucionalista para diseñar la estrategia jurídica frente a la arremetida opositora contra la invariabilidad tributaria y la regulación ambiental del plan Quiroz. Ambas normas forman parte del corazón de la reforma. La decisión se atribuye a […]