Algo importante está por llegar

Tiempo restante
00 Días
00 Horas
00 Minutos
00 Segundos

Noviembre 17, 2025

Presupuesto 2026 en Salud: hacer más con menos. Por Daniela Sugg

Economista. Socia fundadora Sugg y Asociados

El desafío no es solo administrar recursos escasos, sino también redefinir prioridades, gestionar con evidencia y fortalecer la eficiencia del gasto público en salud. A ello se suma la urgencia de transitar hacia presupuestos más fidedignos, que sean un instrumento real de gestión y planificación y no solo una referencia formal.


Uno de los grandes desafíos de todo sistema de salud —en Chile y en el mundo— es avanzar hacia la cobertura universal. Esto significa garantizar que todas las personas reciban la atención que necesitan, con la calidad suficiente para ser efectiva y sin que ello implique un perjuicio financiero. A esta triple meta —cobertura, calidad y protección financiera— debemos sumar una cuarta condición: la sostenibilidad, es decir, asegurar que los recursos permitan responder no solo a las necesidades actuales, sino también a las de las futuras generaciones.

Según lo informado por el Ejecutivo, el presupuesto de salud 2026 crecerá en 5,7% respecto de 2025, ubicándose entre las carteras con mayor aumento y muy por sobre el promedio global del gasto público, que apenas llega a 1,7%. A primera vista, este incremento parece reflejar una prioridad política y social clara. Sin embargo, al mirar las cifras con más detalle, la realidad es menos optimista.

El presupuesto vigente del Ministerio de Salud para 2025 asciende a $17.262.034 millones. Si lo corregimos por inflación, el monto alcanzaría unos $17.797.157 millones, lo que implica que el presupuesto proyectado para 2026 sería en realidad 3% menor en términos reales. Si la comparación se hace con el gasto autorizado en la ley, más los ajustes, y se corrige adecuadamente por la inflación del gasto en personal —como debiera hacerse para comparar cifras—, el crecimiento sería de apenas 4,3%.

La pregunta entonces es: ¿cuál es la referencia correcta? En teoría, el presupuesto debiera ser un techo de gasto, pero en salud, donde los sobregastos son habituales, la comparación más realista es con el gasto vigente.

Más allá del debate técnico, lo relevante es el mensaje de fondo: los recursos disponibles no bastan para financiar todo lo comprometido. El presupuesto 2026 anuncia mayores fondos para el Plan Nacional del Cáncer ($21.403 millones), las Garantías Explícitas en Salud ($81.669 millones), la operación de hospitales ($336.820 millones) y el Programa Nacional de Inmunizaciones ($21.788 millones).

Sumadas otras iniciativas, se alcanzan fácilmente los $500.000 millones adicionales. Pero cabe preguntarse: ¿son realmente “recursos nuevos”? Si la base de gasto efectivo ya supera lo presupuestado, se parte con un déficit implícito.

Cumplir con estas promesas sin bajar la calidad, sin reducir prestaciones ni aumentar listas de espera requeriría algo casi heroico: que el sistema público no enfrente mayores presiones de gasto ni aumentos de costos, que la población enferme menos o que los hospitales y la atención primaria logren un salto histórico de eficiencia.

Todo indica que las nuevas autoridades del sector deberán enfrentar uno de los mayores retos recientes: hacer más con menos. De no lograrlo, el riesgo será retroceder en calidad, oportunidad y protección financiera. Ya hoy, el gasto de bolsillo alcanza el 39% del total, el nivel más alto en más de una década, cuando el llamado de la OMS es reducirlo a menos del 20%.

El desafío no es solo administrar recursos escasos, sino también redefinir prioridades, gestionar con evidencia y fortalecer la eficiencia del gasto público en salud. A ello se suma la urgencia de transitar hacia presupuestos más fidedignos, que sean un instrumento real de gestión y planificación y no solo una referencia formal. Solo así será posible sostener un sistema que, aun con limitaciones, sigue siendo el principal garante de bienestar y equidad en Chile.

Para más contenido After Office, clic aquí

 

Publicaciones relacionadas

Ex-Ante

Julio 27, 2026

[Editorial] Test positivo de droga: La Moneda confundió actuar rápido con actuar bien

Incluso si un nuevo test al ex subsecretario confirmara que consumió estupefacientes, su despido inmediato seguiría siendo indefendible: nada justifica saltarse procedimientos indispensables para tomar una decisión. Está bien extender al Congreso los exámenes, pero si eso no incluye cambios para equiparar nuestros estándares a los del Primer Mundo, esas decisiones seguirán siendo exclusivamente políticas. […]

Ex-Ante

Julio 27, 2026

Qué dice la reforma del presidente Kast que obliga a parlamentarios y otras autoridades a hacerse test de drogas

Kast realizándose un test de drogas. Imagen: Agencia Uno.

La iniciativa determina la pérdida del cargo si se comprueba el consumo de drogas. El proyecto lo presentó Kast este lunes, a 4 días de la salida del subsecretario de Hacienda por ese motivo. El texto no menciona que la divulgación de los resultados debe ocurrir solo tras una contramuestra (solo así se puede probar […]

Marcelo Soto

Julio 27, 2026

El último plan para reconvertir el Club de la Unión y salvarlo de la quiebra

Una especie de centro urbano, con gimnasio, restaurantes y sectores comerciales en tres pisos, dejando los  otros dos pisos para un club social moderno. Esa es la propuesta que se está negociando. La idea es potenciar el casco histórico junto a la nueva Bolsa de Comercio y otros proyectos como un gigante sector de Bandera […]

Ex-Ante

Julio 27, 2026

Golpe arancelario: El análisis interno de La Moneda sobre las críticas del ministro Barros a EE.UU.

Las declaraciones del ministro de Defensa cuestionando el arancel de 12,5% adicional a parte importante de las exportaciones chilenas sorprendieron a La Moneda, en medio de las negociaciones de la Cancillería para amortiguar el golpe y evitar un conflicto con la administración Trump.

Abogado y académico

Julio 27, 2026

La farsa de la “batalla cultural”. Por Álvaro Vergara

El guerrero cultural piensa, implícitamente, que el ciudadano es menos inteligente que él. Esa presunción lo lleva a convencerse de que posee la capacidad para transformar el pensamiento de los demás. A los ojos de estos sujetos, la ciudadanía sería una especie de rebaño influenciable, presa fácil de quienes buscan persuadirlos sobre cómo hay que […]