-Desde una perspectiva global, ¿Cuáles considera que son los ejemplos más emblemáticos de la expansión de la desalinización y qué lecciones se pueden aplicar a la realidad geográfica y climática de Chile?
-A nivel global, la desalación ha entrado en una nueva fase. Ya no está impulsada únicamente por la escasez hídrica tradicional, sino cada vez más por requerimientos más amplios de resiliencia frente al cambio climático, el agotamiento de aguas subterráneas, la rápida urbanización y el creciente aumento de la demanda industrial de agua. Estos impulsores globales están redefiniendo de manera profunda cómo los países planifican y operan sus sistemas hídricos, ofreciendo lecciones concretas para regiones como Chile, donde la sequía se ha convertido en un fenómeno prioritario.
La señal más emblemática de este cambio global proviene de la región del Golfo -particularmente Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos- que han transformado la desalación en un pilar estructural de su desarrollo nacional. Chile puede extraer tres lecciones fundamentales de estos países. Primero, integrar agua y energía, aprovechando la ventaja comparativa del país en energías renovables; segundo, adoptar un enfoque de “pensamiento sistémico”, ampliando la mirada más allá de la planta desaladora para incluir estaciones de bombeo y líneas de transmisión modernas y adecuadas; tercero, avanzar hacia el modelo de Independent Water Producer (IWP), probado
en Medio Oriente, que permite acelerar infraestructura hídrica a gran escala mediante asociaciones público-privadas.
-La fase de diseño es un tema de amplio debate. ¿Cómo está cambiando el uso de herramientas de simulación, la forma en que se planifican las plantas para evitar sobrecostos y garantizar la eficiencia energética antes de mover la primera piedra?
-Hoy se usan lo que llamamos gemelos digitales que transforman la manera en que se diseñan las plantas desaladoras, al permitir la simulación completa de procesos, energía y sistemas de control mucho antes de que comience la construcción. Este enfoque “shift-left” reduce los riesgos técnicos y financieros desde etapas tempranas, asegurando que la operabilidad y la eficiencia estén validadas antes de que la adquisición de equipos y la construcción fijen costos y cronogramas.
A través del enfoque de Siemens de “ingeniería integrada a operaciones integradas”, donde vinculamos el diseño de procesos, la ingeniería y los datos de los sistemas de automatización, mantenemos la consistencia de la información y la intención funcional a lo largo de todo el flujo de trabajo. Esto evita brechas de alcance y reduce retrabajos. Los gemelos digitales también optimizan decisiones clave de diseño, como el dimensionamiento inteligente de sistemas, por ejemplo bombas, la optimización temprana de la eficiencia energética y la validación anticipada de la lógica de control y la operabilidad. Además, permiten la puesta en marcha virtual, lo que puede traducirse en hasta un 15% menos de costos de proyecto y hasta un 30% más rápido en el proceso de comisionamiento, garantizando al mismo tiempo que los operadores estén adecuadamente capacitados desde el inicio.
Finalmente, mantener un “Evergreen Twin” asegura una única fuente de verdad durante todo el ciclo de vida del proyecto, apoyando la optimización en tiempo real y la mejora continua del desempeño de la planta”.
-¿Qué modelos de financiamiento están demostrando ser más eficaces para atraer capital privado a proyectos de desalinización y reutilización?
-El financiamiento sigue siendo una barrera importante para escalar infraestructura hídrica. El Foro Económico Mundial (WEF) estima una necesidad de inversión de US$13,3 billones hacia 2040, con una brecha de US$ 7,6 billones, lo que hace imprescindible contar con modelos escalables y financiables. El papel blanco del WEF que apoyamos destaca opciones como asociaciones público-privadas
basadas en desempeño (PPP), modelos RAB, blended finance y bonos azules para movilizar capital privado.
Desde nuestra perspectiva, fortalecer un marco político, legal y regulatorio estable representa una gran oportunidad para destrabar inversión privada en infraestructura. Un entorno claro y predecible permite estructurar financiamientos con retornos atractivos y sostenibles para inversionistas, y soluciones bancables para proveedores de deuda. Esto crea condiciones para modelos con asignación equilibrada de riesgos entre los actores del proyecto, marcos contractuales confiables y costos competitivos para el usuario final, acelerando el despliegue de proyectos de gran escala con impacto de largo plazo.
-Más allá de la desalinización, la reutilización de aguas residuales es otra gran frontera. ¿Qué tecnologías de automatización están permitiendo actualmente que el agua tratada sea competitiva y segura para la industria a
gran escala y la agricultura?
-El reúso de aguas residuales se está consolidando como un pilar central de la seguridad hídrica, no solo como una medida frente a la sequía. Países como Israel, Singapur y España demuestran que cuando el reúso se planifica como estrategia de largo plazo, puede proporcionar un suministro confiable para la industria y la agricultura.
Hoy contamos con tecnologías avanzadas —sensores inteligentes, automatización, IoT y analítica basada en inteligencia artificial— que permiten gestionar el reúso de manera cada vez más eficiente, segura y confiable. Este nivel de madurez tecnológica crea una oportunidad clara para acelerar proyectos exitosos. El siguiente paso es escalar su adopción, respaldada por estándares claros, mayor confianza entre los actores y modelos que aseguren retornos atractivos para utilities y usuarios industriales.
Publicaciones relacionadas
Tras la destitución de ambos jueces, la poderosa Tercera Sala cambió controvertidos enfoques en salud y medio ambiente. También adoptó una línea de no intervenir en el fondo técnico de las decisiones en proyectos que aún están en evaluación ambiental, sino a revisar errores en materia de Derecho. Hay varios ejemplos.
Elmer Cuba, exsocio de Macroconsult y exdirector del Banco Central peruano, cursó un magíster en la Universidad Católica de Chile, donde dice a Ex-Ante que sus “mejores profesores de la UC fueron Vittorio Corbo, Felipe Larraín y Rodrigo Vergara”. Y recordó un curso de econometría que Jorge Quiroz fue a dictar a Lima, Perú.
En una nueva sesión del Comité de Ministros se destrabaron dos iniciativas detenidas: la ampliación del terminal portuario de Valparaíso y la segunda mayor inversión de transmisión eléctrica en evaluación ambiental. A la fecha, el Gobierno ha destrabado inversiones por cerca de US$ 11.300 millones.
Si la preocupación es profundizar el mercado de capitales y mejorar el desempeño empresarial, la agenda debe avanzar hacia mecanismos que fortalezcan el valor del directorio como garante de confianza frente al mercado.
Las tramitaciones de proyectos de inversión están experimentando un fenómeno: son destrabadas por el Comité de Ministros, pero terminan judicializadas en los tribunales ambientales. Maratué, Minera Caserones, Los Coihues y Embalse Zapallar son cuatro casos que reflejan esta tendencia.