Algo importante está por llegar

Tiempo restante
00 Días
00 Horas
00 Minutos
00 Segundos

Enero 30, 2022

Las tensiones, la calle y la protesta: los fantasmas del próximo gobierno. Por Kenneth Bunker

Ex-Ante

Si bien la impresión inicial de la nominación de los ministros fue positiva, de a poco se ha ido instalado la realidad de sus implicancias. Pues, a pesar de que los nombres anunciados por Gabriel Boric sirvieron para calmar a los mercados, y a buena parte de la clase política, también funcionaron para anunciar las tensiones de las que el presidente electo tendrá que hacerse cargo.

Tensión política de facto. Por la composición del gabinete, pareciera que la gran tensión que Boric anticipa es entre la centroizquierda y la izquierda. O, en otras palabras, entre la socialdemocracia exconcertacionista y Apruebo Dignidad. Y tiene sentido. Mientras que los segundos buscarán extender las atribuciones del gobierno para conseguir más derechos sociales, los segundos buscarán moderar la extensión a lo que es fiscalmente viable.

  • De hecho, si algo sugiere la constitución del gabinete es que el cuoteo político sigue más presente que nunca. Cada uno de los futuros ministros está nombrado no solo pensando en los objetivos y desafíos de cada cartera, sino que para darle un balance político al gobierno en caso de una inesperada tormenta política. Para que decir los subsecretarios, que llegarán para balancear los desbalances que provocó la nominación de los ministros.

Izquierda contra centroizquierda. Hasta ahora, los extremos de la alianza informal que sostiene al gobierno que entra no han escatimado en manifestar sus ambiciones. Lo más obvio han sido las olas que han generado el alcalde PC Daniel Jadue y el senador DC Francisco Huenchumilla, que han manifestado, en sus propias maneras, las razones de por qué creen que debiesen tener mayor poder o presencia en el gobierno. Han presentado la evidencia más rustica de la disputa de poder entre los extremos.

  • Ahora bien, la disputa entre la izquierda y la centroizquierda es solo un elemento de la tensión que enfrentará Boric. Pues, aunque esa disputa será la que estará en el coro de La Moneda, no será la única, ni la más importante que deberá enfrentar Boric en los cuatro años de su mandato. La más importante, por el contrario, no será una que emane de lo político, será uno que emane de lo social.
  • La principal tensión del gobierno será entre la clase política y la calle. Al igual que en el gobierno de Piñera, la tensión continuará. Y a pesar de que la clase política del gobierno de turno insista que son mejores que los anteriores, no convencerá a la calle si ésta no obtiene los resultados que quiere, cuando los quiere.

La calle y la protesta. El grueso de las criticas de las movilizaciones sociales de 2019 y 2020 no fueron contra el gobierno de turno, sino contra la clase política. Por lo mismo, sería ingenuo pensar que esas mismas criticas desaparecerán si no vienen cambios importantes. Por su puesto, la apuesta es que la nueva Constitución pueda aplacar la amenaza. Aun así, nada asegura que la nueva Constitución por sí sola sea suficiente para resolver el problema.

  • Las protestas en las calles pueden retornar, aun si se aprueba la nueva Constitución en el plebiscito de salida. Como pronto se dará cuenta el gobierno que entra, si ya no lo ha hecho, buena parte de la critica social es contra la clase que gobierna y no el modelo de turno. Si la economía no mejora y la delincuencia sigue al alza, a la calle le dará lo mismo si el gobierno es de izquierda.
  • La condición de que Piñera fuera de derecha no favoreció a desactivar las protestas. Pero tampoco ayudará el solo hecho de que Boric sea de izquierda. Por supuesto que es menos probable, pero no menos imposible. De hecho, como en todo incendio, basta una chispa. Y hay razones de sobra para pensar que pueden surgir varias chispas.

Un gobierno de elite. Lo que haga o no haga Pamela Jiles es un buen ejemplo de cómo la calle se puede volcar contra el gobierno. Si es correcto que los chilenos tienen más incentivos de corto plazo (la economía y la delincuencia) que de largo plazo (la resolución de la desigualdad), parece obvio que temas de corto plazo (como el retiro de fondos de pensiones) puedan retomar protagonismo en el gobierno que viene (Boric ya se manifestó en contra de los retiros).

  • Por lo tanto, la pregunta es cuáles son los activos con los cuales cuenta el gobierno para desactivar la amenaza de la calle (potenciales movilizaciones masivas políticamente desestabilizadoras). Y la respuesta, a todas luces, es que son pocas. El gabinete de Boric está diseñado para lidiar con tensiones políticas (izquierda vs centroizquierda), no para lidiar con tensiones sociales (clase política vs pueblo).
  • Es más fácil encontrar elite que pueblo en el gabinete de Boric. De hecho, hay más continuidad que cambio. No solo hay varios funcionarios de la exconcertación, pero múltiples “parientes de”, partiendo por dos ministros hijos de exministros y una ministra hija de expresidente. Para qué mirar los colegios que atendieron los futuros ministros. Cómo servirán estos antecedentes para apaciguar la tensión social no es una pregunta fácil de responder.

El diseño institucional del gobierno. Es cierto que el gobierno marca un cambio histórico, y que la gente (“el pueblo”) tiene razones para celebrar. Hay recambio etario histórico y un precedente de género que son motivos de orgullo. Pero no hay recambio político tan relevante. De hecho, a pesar de todo lo que ha ocurrido en los últimos dos años, no hay ningún solo ministro o ministra en el gabinete que asumirá que viene del mundo social.

  • Al parecer la única pieza en el gabinete que puede representar el mundo social es Izkia Siches, que viene del gremio médico. Pero si eso es todo el capital político que Boric está dispuesto a invertir para hacerse cargo de la amenaza, está en problemas. Siches, con todas sus capacidades, y cercanía al mundo social, no podrá cargar con las demandas de la gente mientras oficie de ministra del Interior.
  • El gabinete que asumirá el 11 de marzo es un buen gabinete para apaciguar tensiones políticas, pero no es un buen gabinete para hacerse cargo de la dimensión social de la critica popular. Los subsecretarios, que llegarán para balancear aun más las nominaciones ministeriales, tampoco ayudarán. Para el éxito, es importante que Boric considere no solamente la tensión política que podría desestabilizar a su gobierno, sino también la tensión social.

 

Publicaciones relacionadas

Ex-Ante

Julio 27, 2026

[Editorial] Test positivo de droga: La Moneda confundió actuar rápido con actuar bien

Incluso si un nuevo test al ex subsecretario confirmara que consumió estupefacientes, su despido inmediato seguiría siendo indefendible: nada justifica saltarse procedimientos indispensables para tomar una decisión. Está bien extender al Congreso los exámenes, pero si eso no incluye cambios para equiparar nuestros estándares a los del Primer Mundo, esas decisiones seguirán siendo exclusivamente políticas. […]

Ex-Ante

Julio 27, 2026

Qué dice la reforma del presidente Kast que obliga a parlamentarios y otras autoridades a hacerse test de drogas

Kast realizándose un test de drogas. Imagen: Agencia Uno.

La iniciativa determina la pérdida del cargo si se comprueba el consumo de drogas. El proyecto lo presentó Kast este lunes, a 4 días de la salida del subsecretario de Hacienda por ese motivo. El texto no menciona que la divulgación de los resultados debe ocurrir solo tras una contramuestra (solo así se puede probar […]

Marcelo Soto

Julio 27, 2026

El último plan para reconvertir el Club de la Unión y salvarlo de la quiebra

Una especie de centro urbano, con gimnasio, restaurantes y sectores comerciales en tres pisos, dejando los  otros dos pisos para un club social moderno. Esa es la propuesta que se está negociando. La idea es potenciar el casco histórico junto a la nueva Bolsa de Comercio y otros proyectos como un gigante sector de Bandera […]

Ex-Ante

Julio 27, 2026

Golpe arancelario: El análisis interno de La Moneda sobre las críticas del ministro Barros a EE.UU.

Las declaraciones del ministro de Defensa cuestionando el arancel de 12,5% adicional a parte importante de las exportaciones chilenas sorprendieron a La Moneda, en medio de las negociaciones de la Cancillería para amortiguar el golpe y evitar un conflicto con la administración Trump.

Manuel Izquierdo P.

Julio 27, 2026

Por qué el Gobierno eligió a Arturo Fermandois para defender la megarreforma ante el TC

El Ejecutivo, que busca evitar el revés que enfrentó en junio con el proyecto de Escuelas Protegidas, escogió al constitucionalista para diseñar la estrategia jurídica frente a la arremetida opositora contra la invariabilidad tributaria y la regulación ambiental del plan Quiroz. Ambas normas forman parte del corazón de la reforma. La decisión se atribuye a […]