Algo importante está por llegar

Tiempo restante
00 Días
00 Horas
00 Minutos
00 Segundos

Demografía y cambio climático: ¿más o menos hijos? Por Cristóbal Bellolio y Marco Bravo

Ex-Ante

Lo paradójico de esta preocupación por la baja natalidad en el mundo desarrollado y en países en vías del desarrollo como Chile, es que contrasta radicalmente con las recomendaciones de los expertos en materia climática y medioambiental. En el mundo científico, existe consenso en que la sobrepoblación del planeta es uno de los problemas centrales de la crisis ecosistémica.


La baja tasa de natalidad en Chile se ha vuelto un tema recurrente en el debate público. Antes de su trágico fallecimiento, el expresidente Sebastián Piñera no perdía ocasión de llamar la atención al respecto, especialmente por las consecuencias económicas del envejecimiento poblacional y la consiguiente depresión demográfica. Investigadoras como Alejandra Abufhele y Martina Yopo dicen que Chile tiene una de las brechas más pronunciadas a nivel mundial entre tasa de fertilidad (1,17) y tasa de reemplazo generacional (2,1).

Aunque la caída del embarazo adolescente y el incremento en la autonomía reproductiva de las mujeres por mayor educación, mejor acceso a salud y crecientes oportunidades laborales son aspectos positivos del desarrollo, se advierte un panorama complejo en varios otros frentes, especialmente en términos de productividad. Una sociedad que envejece ve disminuida su capacidad de generar riqueza. Se resiente también su potencial de innovación. Ni hablar de pensiones solidarias si la creciente carga de los jubilados se la lleva una población laboral cada vez menor.

Todo lo anterior sin mencionar que una parte del reemplazo generacional en Chile es efecto de la migración, lo que algunos sectores más nacionalistas resienten. En Europa, Houellebecq ya metió suficiente miedo con sus novelas: al ritmo actual, la futura composición demográfica del viejo continente estará dominada por la descendencia musulmana.

Lo paradójico de esta preocupación por la baja natalidad en el mundo desarrollado y en países en vías del desarrollo como Chile, es que contrasta radicalmente con las recomendaciones de los expertos en materia climática y medioambiental. En el mundo científico, existe consenso en que la sobrepoblación del planeta es uno de los problemas centrales de la crisis ecosistémica.

Aunque se pueden hacer muchos esfuerzos individuales para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y ralentizar los efectos del cambio climático, como cambiarse a un auto eléctrico, dejar de viajar en avión o hacerse vegano, no hay nada -por paliza- que contribuya más que “tener un hijo menos”. En una economía que todavía depende del uso de combustibles fósiles, cada niño que llega al mundo es una nueva fuente de emisiones.

Si la tasa de natalidad tiene un innegable impacto en la crisis climática, y nos preocupa el futuro de la humanidad en el planeta, entonces deberíamos tener menos -y no más- hijos. Esto no significa desconocer las consecuencias económicas negativas de un descenso en la fecundidad. Significa constatar la otra cara de la medalla: si tenemos más hijos, estamos contribuyendo a un daño medioambiental que podría ser catastrófico.

Este daño justificaría, según algunas filósofas, limitar el derecho a procreación. A fin de cuentas, así funciona con todos los demás derechos: ninguno es absoluto, todos admiten ciertas restricciones. Al menos en la tradición liberal, el límite es el daño a terceros. Según este argumento, el daño que producirá la crisis climática -especialmente sobre los más pobres del planeta- justificaría la regulación de una libertad que hasta entonces nos parecía tan evidente que ni siquiera la listábamos en los catálogos constitucionales.

Otra paradoja para los que crecimos abominando la política de los chinos de permitir un hijo por familia. Si el derecho de traer niños al mundo está relacionado con satisfacer el deseo o la necesidad humana de tener descendencia y ejercer la maternidad/paternidad, la filósofa Sarah Conly sostiene que basta con tener uno solo. Sobre eso, admite regulación.

Persuadidas por la evidencia científica, muchas mujeres del llamado “primer mundo” han decidido renunciar a la maternidad precisamente porque el futuro en que vivirían sus hijos les parece aterrador, como es el caso de las BirthStrikers en Reino Unido. Si hoy en día la sociedad tiene la prerrogativa de quitarle los hijos a los padres que los maltratan, piensan algunos, ¿por qué no ahorrarles el sufrimiento a los niños del futuro prohibiéndole a sus padres que los conciban?

Todos estos argumentos son controvertidos. En algunos rincones políticos, la preocupación por la crisis climática es vista como una excentricidad de países ricos, un hipsterismo verde desconectado con las necesidades de la gente común y corriente que necesita bencina para transportarse y carbón para calentarse. Que más encima quieran patrullar vientres en nombre de una catástrofe incierta les parece inaudito. Este discurso -típico de las derechas populistas- encuentra aliados en los grupos conservadores y filo-religiosos que no conciben restricciones a la procreación. Si el mandato bíblico dice “creced y multiplicaos”, ¿quiénes son estos iluminados para contradecirlo?

Pero estas respuestas no resuelven la paradoja. Desde una perspectiva consecuencialista, tanto un descenso como un aumento en la tasa de natalidad producen efectos negativos. Estamos condenados a navegar en esta dualidad. Lo importante es hacernos cargo de los dos lados del problema.

Para más columnas, clic aquí.

Le podría interesar:

Publicaciones relacionadas

Ex-Ante

Julio 27, 2026

Caso de Bernarda Vera: El libro que en 2012 contradijo que la exmirista estuviera desaparecida

El Poder Judicial confirmó este lunes que Bernarda Vera, que el informe Rettig dio por desaparecida en octubre de 1973, se encuentra viva. Un libro escrito por un ex mirista hace 14 años contradecía la versión oficial. Aquí la historia.

Abogado y académico

Julio 27, 2026

La farsa de la “batalla cultural”. Por Álvaro Vergara

El guerrero cultural piensa, implícitamente, que el ciudadano es menos inteligente que él. Esa presunción lo lleva a convencerse de que posee la capacidad para transformar el pensamiento de los demás. A los ojos de estos sujetos, la ciudadanía sería una especie de rebaño influenciable, presa fácil de quienes buscan persuadirlos sobre cómo hay que […]

Directora del Centro Futuros Empresariales de la Escuela Negocios UAI

Julio 27, 2026

El mercado de capitales también se juega en el directorio. Por Magdalena Aninat

Si la preocupación es profundizar el mercado de capitales y mejorar el desempeño empresarial, la agenda debe avanzar hacia mecanismos que fortalezcan el valor del directorio como garante de confianza frente al mercado.

Ex-Ante

Julio 26, 2026

Quién es el penalista que se sumó a la defensa de Karen Rojo y sus amplias redes políticas y judiciales

El abogado Juan Carlos Manríquez, en la audiencia por la acusación constitucional contra el entonces supremo Diego Simpertigue, el 22 de diciembre de 2025 en Valparaíso. (Óscar Guerra/Agencia Uno).

Juan Carlos Manríquez fue el nuevo fichaje de la exalcaldesa Karen Rojo, que este viernes logró que le descontaran los 1.463 días que estuvo presa en los Países Bajos, de su condena a cinco años por fraude al fisco. Se trata de un conocido penalista, que representó a Daniel Jadue y Ángela Vivanco y obtuvo […]

El Frente Amplio y la ensoñación estatista. Por Sergio Muñoz Riveros

La directiva del Frente Amplio en junio, durante su congreso ideológico. Foto: Agencia UNO.

Salvo por los tópicos y la jerga de este tiempo, el documento del congreso suena arcaico. La perspectiva que ofrece como novedosa está emparentada con el rudimentario anticapitalismo del FRAP en los años 50 y la Unidad Popular en los 60 y 70. ¿Qué idea tienen los líderes del FA de lo que es un […]