Qué sucedió. El ambicioso proyecto de energía renovable INNA de la empresa de origen estadounidense AES es una de las iniciativas más ambiciosas en energías renovables en Chile. Con una inversión estimada de US$ 10.000 millones, la iniciativa busca transformar a la Región de Antofagasta en un polo de producción de combustibles limpios.
Las exigencias del CMN: Desde cercos de 1,20 metros hasta archivos geoespaciales. El CMN presentó un informe con una serie de observaciones que el titular del proyecto debe subsanar antes de continuar con la tramitación ambiental. Entre las más llamativas están:
Cercos para los hallazgos. Cercos perimetrales de 1,20 metros con buffer de 10 metros: Se exige instalar un cerco visible simple (mallas y postes) de 1,20 m de altura como mínimo. Los cercados deberán implementarse dejando un buffer de 10 metros alrededor de los hallazgos de acuerdo a la dispersión superficial de material arqueológico o del límite de las estructuras.
La dura exigencia del edil. El alcalde de Taltal, Mario Acuña, también ha expresado preocupaciones sobre el emplazamiento del proyecto. Según el Plan Regional de Ordenamiento Territorial (PRIBCA), el área donde se pretende construir INNA está catalogada como zona de protección ecológica y de interés científico, lo que implica una evaluación ambiental más estricta.
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