Qué observar. Arauco, una de las mayores empresas forestales de América Latina, cerró el mayor paquete de financiamiento de su historia para construir en Brasil la planta de celulosa más grande del mundo levantada en una sola etapa.
El corazón de la jugada financiera. La operación fue liderada por J.P. Morgan como Coordinador Global e incluyó un crédito sindicado por US$ 1.250 millones co-liderado por BID Invest y la Corporación Financiera Internacional (IFC), brazo del Banco Mundial para el sector privado.
Por qué Brasil. El proyecto Sucuriú se emplaza en el municipio de Inocência, estado de Mato Grosso do Sul, una región que se ha convertido en polo de inversiones forestales por su competitividad en costos, extensión territorial y disponibilidad hídrica.
Impacto industrial y social. La iniciativa contempla una generación de 400 MW de energía renovable, de los cuales un 45% se inyectará al sistema eléctrico nacional de Brasil.
Estándares y gobernanza. La participación de BID Invest, IFC y Finnvera impone condiciones estrictas en materias ambientales, sociales y de gobernanza (ESG), incluyendo consultas con comunidades locales, auditorías ambientales independientes y seguimiento de impactos.
Lo que viene. Sucuriú se transformará en el principal activo industrial de Arauco fuera de Chile, consolidando su apuesta por Brasil como eje de crecimiento.
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