A estas alturas, ya hemos aprendido que una cosa es lo que hacen los bancos centrales y otra —a veces muy distinta— es lo que comunican.
Clara muestra de lo anterior es Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE). Tras moderar el alza de tasas de 75 a 50 puntos base en su última reunión, habló fuerte y duro al mercado y de alguna manera compensó con su mensaje un alza que aún es insuficiente para controlar la elevada inflación que enfrenta Europa.
Este lunes, el vicepresidente del BCE, Luis de Guindos reforzó el mensaje: “Habrá más subidas de tasas. Hasta cuándo, no lo sé”, señaló.
La Reserva Federal subió 50 puntos base, y aunque Jerome Powell, su par norteamericano, fue algo más ponderado, sus colegas banqueros que integran el Comité para Mercados Abiertos (FOMC) hablaron claro a través del llamado “Dot Plot”, los famosos puntitos que publica la FED cada trimestre con la visión de cada integrante para los meses que vienen. Y adivine… vendrán nuevas alzas en 2023 y es probable que la tasa incluso supere el 5% lo que podría impactar en las decisiones de consumo para los próximos meses.
Por eso interesante ver las encuestas de confianza que conoceremos esta semana; el Conference Board y Universidad de Michigan.
El dato más esperado llegará al final de esta semana: viene viajando del Polo Norte y se le conoce como el PCE, por su sigla en inglés. Es la medición de la inflación de consumo personal en Estados Unidos. Si el dato bordea el 0,2% mensual será el mejor regalo de Navidad para los mercados, junto con un PIB del 3º trimestre cercano al 3%.
En Chile, el impacto en el dólar se dejará sentir. La moneda podría empinarse sobre los $900 nuevamente, a medida que el billete verde se siga fortaleciendo a nivel global. Desde acá, también miramos con atención el Índice de Precios al Productor que publica el INE este jueves y la minuta de la Reunión de Política Monetaria de diciembre.
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