La prensa norteamericana habla de la “fecha X” para referirse al día en que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos se queda sin recursos. Goldman Sachs estima que eso ocurrirá entre el 8 o 9 de junio. Es decir, cuando el fondo tenga menos de 30.000 millones de dólares, considerado como el piso mínimo para cumplir con las obligaciones federales.
Este límite al gasto, en definitiva, es una buena manera de controlar el déficit fiscal y gasto público. Si se alcanza el límite de endeudamiento, las autoridades deben pedir permiso y negociar para obtener más recursos. Pero a medida que se acerca el plazo los inversionistas se ponen nerviosos y los escenarios que se plantean son catastróficos.
Ha subido el tono entre los negociadores, incluyendo al presidente Joe Biden, y es probable que esta semana no se alcance un acuerdo.
Pero no es el único factor que tensiona los mercados… si de tensión se trata, por estos días escala la guerra tecnológica entre China y EEUU. Este domingo, el gobierno de Xi Jing Ping pidió a los usuarios de equipos informáticos considerados sensibles que no compren productos Micron Tecnology, el mayor fabricante de chips de memoria de Estados Unidos.
Veremos si es posible mantener con estas preocupaciones el buen desempeño que han tenido los indicadores en Wall Street. El Nasdaq y el S&P 500 anotaron su mejor semana desde marzo, pese a las caídas del viernes.
En cuanto a los datos macro, tendremos varias luces sobre el camino que podría tomar la Reserva Federal. Por una parte, conoceremos las minutas de la última reunión y el deflactor de consumo privado o PCE, dato predilecto para medir el impacto de la inflación en el bolsillo de los norteamericanos. Los expertos sostienen que es difícil que el PCE baje sustancialmente del 4,2%, convirtiéndose así en un nivel aceptable para la FED. Todo, está por verse…
Martes 23
Miércoles 24
Jueves 25
Viernes 26
Publicaciones relacionadas
Si la preocupación es profundizar el mercado de capitales y mejorar el desempeño empresarial, la agenda debe avanzar hacia mecanismos que fortalezcan el valor del directorio como garante de confianza frente al mercado.
La reforma puede cambiarle la cara a Chile, pero será insuficiente si empresarios y sindicatos no acuerdan cómo enfrentar los nuevos costos laborales, la adaptabilidad y la irrupción de la inteligencia artificial.
Cuando los bonos premian resultados a cualquier costo, los códigos de conducta pierden valor. El compliance efectivo comienza revisando qué comportamientos financia realmente la empresa.
Codelco no necesita un dueño ausente. Necesita un dueño responsable y un directorio con autoridad real para decirle que no, porque el cajero automático terminará quedándose sin dinero.
El rastro que antes se evaporaba hoy distingue al directorio que ejerció criterio del que solo lo aparentó. Los buenos directorios nunca temieron ser leídos. Ahora, simplemente, lo serán.