Mucho se ha hablado del nombramiento de Javier Etcheberry como Director (s) del Servicio de Impuestos Internos. Conocido de la casa –al haber ocupado dicho cargo en la década de los 90– su designación ha causado reacciones de apoyo curiosamente afectuosas. No es para menos.
Pero, ya no estamos en los 90. Boric tiene poco de Aylwin, Frei o Lagos. El Socialismo Democrático dista de la ya inexistente Concertación y Mario Marcel no es Foxley, Aninat o Velasco. Del mismo modo, el Servicio de Impuestos Internos –al cual don Javier llega en carácter de interino, con un claro mandato de sacar la Reforma Tributaria o al menos el Proyecto de Ley de Cumplimiento Tributario– no se asemeja a la institución que lideró en la década del 90.
Ahora, surge la pregunta: ¿Por qué el mercado y asesores y debiéramos alegrarnos por la llegada de un director del SII por sobre otro? ¿No es acaso el Servicio de Impuestos Internos un órgano eminentemente técnico, cuyo lema es simple y claro: “Facilitar el Cumplimiento Tributario”?
Llegó Etcheberry y se anuló la Circular que establecía en los hechos un nuevo impuesto respecto de las bebidas isotónicas. Bien ahí; pero, claro, existía un fallo judicial que lo ordenaba, por lo que lo mínimo era acatar el mismo. Luego, en las semanas siguientes nos encontramos con la instrucción del SII de exigir domicilio presencial a ciertas actividades, afectando en su mayor parte a la Pymes, mediante a un correo masivo.
El SII tiene mucho poder en el uso de sus facultades, por lo que cualquier error –aun cuando sea “involuntario” – es motivo de preocupación. Como si esto fuera poco, la Defensoría del Contribuyente o DEDECON ofició a la Autoridad Tributaria por bloqueos de acceso al portal web del SII de ciertos contribuyentes, sin mayor explicación.
En fin, son demasiadas potestades que pueden ser usadas de modos arbitrario y cualquier “error” se asume, pero sin mayor responsabilidad respecto de sus consecuencias. Explicaciones del tipo: “estamos en proceso de regularizar la situación” o “es culpa del sistema informático”, no son aceptables. Pero, por otro lado, vaya usted a equivocarse en los impuestos que declare. Reajustes, intereses y multas será lo mínimo que le llegue y todo el poder del Estado será utilizado en contra del ciudadano infractor.
Damas y caballeros, el cambio de Director Nacional del SII no es materia de celebración alguna, frente a una entidad con excesivas facultades; sino que de preocupación. Aunque ya se sabe, en este caso, más vale diablo conocido que santo por conocer.
Las primeras definiciones de Javier Etcheberry sobre el rumbo del Servicio de Impuestos Internos.https://t.co/aNjVEbu5JI
— Ex-Ante (@exantecl) July 11, 2024
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