Algo importante está por llegar

Tiempo restante
00 Días
00 Horas
00 Minutos
00 Segundos

Necesitamos un pacto de desarrollo. Por Juan José Obach

Director ejecutivo Horizontal

La economía chilena se enfrenta a un estancamiento estructural sin precedentes: con un IMACEC en 0%, recortes presupuestarios y retiros de los fondos soberanos, los motores de la innovación, productividad e inversión parecen haberse detenido.


En lo que va del año, el gobierno ha retirado US$2.400 millones de los fondos soberanos. A principios de esta semana conocimos un decepcionante IMACEC para septiembre de 0% que, según el ministro Mario Marcel, volvió “inalcanzable” la meta de crecimiento del año. Y, ayer, el Gobierno anunció un inédito recorte de US$600 millones al Presupuesto 2025 que se discute en el Congreso.

¿Qué factor común se esconde tras el deterioro de las cuentas fiscales, la necesidad de echarle mano a los fondos soberanos y un IMACEC de 0%? La respuesta, evidente a esta altura, es un estancamiento estructural de nuestra economía. Hoy, no atravesamos una crisis coyuntural, sino que los motores de la innovación, productividad e inversión, se han apagado lentamente. Estamos sumidos en la mediocridad e imposibilitados a dar el salto hacia el desarrollo.

“Agoreros” dijo el Presidente Gabriel Boric hace unas semanas, criticando a quienes no han sido igual de generosos que su gobierno con las proyecciones de crecimiento. Sin embargo, según el Banco Central, el crecimiento tendencial para el periodo 2024-2035 alcanzaría apenas un 1,8%; la productividad está estancada desde hace dos décadas y la inversión, que crecía a tasas del 9% anual en los 2000’, se estancó en un magro 0,6% anual en la última década. Se equivoca entonces el Presidente, ya que las predicciones de sus críticos  -a diferencia de los agoreros- sí se anclan en bases sólidas y están lejos de ser solo supersticiones.

Pero el problema en el que estamos sumidos va mucho más allá de este gobierno. Sin una hoja de ruta compartida, será difícil volver a las tasas de crecimiento de los tan denostados “30 años”. En los 90’, con un marco regulatorio que incentivaba la inversión e innovación privada, logramos desarrollar industrias desde cero como la salmonicultura o la forestal.  El Estado también aportó con lo suyo, desarrollando obras públicas, entregando certeza jurídica a la minería y abriendo nuestra economía al mundo con una extensa red de tratados de libre comercio. Todo esto con estrategas y líderes políticos que lograron imprimir una “visión país” compartida.

Hoy, producto de una regulación excesiva para la inversión, un abandono total de la calidad de la educación, de políticas públicas mal diseñadas y un disfuncional sistema político que no logra avanzar en reformas estructurales, estamos sumidos en lo que lo que se denomina la “trampa de ingreso medio”. La buena noticia es que las oportunidades siguen ahí presentes. ¿La mala noticia? No tenemos una estrategia común, un pacto de desarrollo, que nos permita trabajar unidos para aprovechar dichas oportunidades.

¿Cómo posicionar a Chile como un proveedor de clase mundial de cobre y litio, insumos críticos para la electromovilidad? ¿Cuánto tenemos que aumentar la producción de estos minerales para lograrlo? ¿Cómo atraer mayor inversión al país, que a su vez genere más capacidades en los actores locales? ¿Cómo lograremos tener trabajadores con las competencias necesarias para enfrentar la inminente automatización e irrupción de la IA?

Las respuestas a estas y a todas las otras preguntas para reactivar el crecimiento deberían ser parte de un pacto de desarrollo, que incluya a empresarios, trabajadores, gremios y Estado. Sin aspiraciones refundacionales, que tanto daño han hecho en los últimos años. Por el contrario, con pragmatismo, en base a nuestras ventajas comparativas, con incentivos a la innovación e inversión privada y con un mejor Estado. Países como Irlanda, Corea del Sur o Taiwán así lo han hecho y los resultados están a la vista.

Publicaciones relacionadas

Abogado y académico

Julio 27, 2026

La farsa de la “batalla cultural”. Por Álvaro Vergara

El guerrero cultural piensa, implícitamente, que el ciudadano es menos inteligente que él. Esa presunción lo lleva a convencerse de que posee la capacidad para transformar el pensamiento de los demás. A los ojos de estos sujetos, la ciudadanía sería una especie de rebaño influenciable, presa fácil de quienes buscan persuadirlos sobre cómo hay que […]

Directora del Centro Futuros Empresariales de la Escuela Negocios UAI

Julio 27, 2026

El mercado de capitales también se juega en el directorio. Por Magdalena Aninat

Si la preocupación es profundizar el mercado de capitales y mejorar el desempeño empresarial, la agenda debe avanzar hacia mecanismos que fortalezcan el valor del directorio como garante de confianza frente al mercado.

El Frente Amplio y la ensoñación estatista. Por Sergio Muñoz Riveros

La directiva del Frente Amplio en junio, durante su congreso ideológico. Foto: Agencia UNO.

Salvo por los tópicos y la jerga de este tiempo, el documento del congreso suena arcaico. La perspectiva que ofrece como novedosa está emparentada con el rudimentario anticapitalismo del FRAP en los años 50 y la Unidad Popular en los 60 y 70. ¿Qué idea tienen los líderes del FA de lo que es un […]

Presidente Instituto Libertad

Julio 26, 2026

El 1% que sostiene el crecimiento. Por Rafael Aldunate

No son el problema: son la semilla que multiplica. Cautelar a quienes poseen grandes empresas no es favoritismo, es responsabilidad. Si queremos un país próspero, debemos proteger el entorno que permite que la riqueza se cree, se mantenga y se reinvierta.

Ex-Ante

Julio 26, 2026

America First: el golpe arancelario de Trump a Chile. Por Ignacia Munita

Estados Unidos anunció nuevos aranceles para productos chilenos como salmones, vinos, madera y frutas. La medida podría reducir la competitividad de las exportaciones nacionales y confirma que, bajo la doctrina America First, las afinidades políticas no garantizan un trato comercial favorable.