Algo importante está por llegar

Tiempo restante
00 Días
00 Horas
00 Minutos
00 Segundos

Los factores que hoy definen el voto político en Chile. Por Carolina Godoy

Managing Director CG Economics & Strategy Leader We are Mef

Los datos apuntan a un entorno de elegibilidad favorable a la derecha, sustentado en tres fundamentos medibles: una base ampliada, un set de atributos dominantes y un rechazo moderadamente decreciente.


Entre 2019 y 2025, Chile transitó desde una fase política marcada por la volatilidad y la fragmentación hacia otra caracterizada por la búsqueda de estabilidad y capacidad de gestión. Este cambio no se refleja solo en las preferencias electorales, sino en la forma en que la ciudadanía se identifica políticamente y evalúa a sus liderazgos.

El país parece haber redefinido su mapa de elegibilidad, desplazando el eje desde la identidad hacia la eficacia. Esa transformación, que se verá reflejada en el próximo ciclo electoral, puede sintetizarse mediante una ecuación simple: Elegibilidad (E) como función de la base ideológica (B), los atributos percibidos (A) y el voto neto (V)

A partir de allí, los datos de encuestas recientes permiten observar cómo cada componente se ha reconfigurado y qué implicancias tiene para el nuevo equilibrio político.

La base ideológica (B): el giro del eje político

La primera variable, B, es la más determinante porque define el universo de partida. En 2020, la estructura política chilena se distribuía de forma más simétrica, según refleja la última encuesta Agenda Criteria: cerca de un cuarto de los encuestados se identificaba a la izquierda y un quinto a la derecha, con un 34% que no se identificaba con ningún sector. Hoy, esa composición se invierte: el bloque de derecha y centroderecha más que duplica su tamaño, alcanzando un 38%, mientras la izquierda retrocede siete puntos.

El salto neto de 27 puntos hacia el bloque de derecha constituye una variación estructural en la composición del electorado, más que un episodio coyuntural. Responde a un proceso prolongado de ajuste entre expectativas ciudadanas y desempeño institucional, donde la demanda de certidumbre gana espacio frente a las propuestas de transformación.

En términos estructurales, esta ampliación de base reduce la volatilidad electoral y consolida un nuevo equilibrio entre bloques. Se trata de una recomposición del electorado de magnitud poco habitual, comparable solo con los cambios observados en los primeros años de la década de 2000.

Los atributos percibidos (A): de la empatía a la gestión

El segundo componente de la ecuación, A, corresponde a los atributos que la ciudadanía asocia a cada liderazgo. En la Cadem de la primera semana de octubre, el bloque de derecha concentra las menciones en cualidades como liderazgo, carácter y gestión, mientras el oficialismo destaca en tolerancia, simpatía y cercanía. La diferencia no radica en el tipo de atributos, sino en su sintonía con las preocupaciones predominantes de la opinión pública.

El factor A no mide preferencia, sino ajuste. En la medida en que los atributos percibidos se acercan a las áreas donde la población demanda respuestas concretas -hoy seguridad, inmigración y empleo-, el nivel de elegibilidad estructural se amplía. Así, mientras los liderazgos asociados a eficacia y resolución tienden a capitalizar el momento, aquellos vinculados a causas de largo aliento enfrentan un entorno menos favorable, no por falta de legitimidad, sino por distancia temporal con las prioridades actuales.

El voto neto (V): la contracción del rechazo duro

El tercer elemento, V, mide la disposición al voto descontando el rechazo. A diferencia de 2021, cuando la derecha concentraba los niveles más altos de antivoto, hoy el escenario se invierte: el rechazo se desplaza hacia el bloque de izquierda, según los datos más recientes. El fenómeno no responde a un cambio de discurso, sino a una redefinición de los criterios de penalización electoral: el rechazo ya no es ideológico, sino funcional. Los votantes tienden a descartar a quienes perciben como poco resolutivos, más que a quienes discrepan en su visión de mundo.

En consecuencia, el factor “V” deja de ser una restricción para la derecha y se transforma en una ventaja estructural dentro de un electorado que busca soluciones concretas más que confrontación discursiva. Cada punto que cae el rechazo amplía la elegibilidad efectiva, porque aumenta la elasticidad del voto cruzado: ese segmento que “podría considerar” pero aún no decide.

Implicancias del nuevo equilibrio: un cambio más profundo que el voto

El índice “E” (Elegibilidad) no predice resultados, pero sí la dirección del entorno. Por ahora, los datos apuntan a un entorno de elegibilidad favorable a la derecha, sustentado en tres fundamentos medibles: una base ampliada (B), un set de atributos dominantes (A) y un rechazo moderadamente decreciente (V).

La pregunta es si este nuevo equilibrio podrá sostenerse sin transformarse en complacencia. Si el bloque mayoritario no traduce su ventaja en políticas eficaces y sostenibles, el péndulo político chileno volverá a oscilar, y no por ideología, sino por frustración con los resultados.

En ese sentido, la ecuación de Elegibilidad no mide intención de voto, sino ajuste sistémico. Cada componente evoluciona en interacción con el entorno: la base se expande cuando el clima sociopolítico lo permite, los atributos ganan valor cuando coinciden con las preocupaciones dominantes y el rechazo se reduce cuando la percepción de eficacia supera la ideología.

El resultado de esta ecuación es un equilibrio temporal, no definitivo, donde la sostenibilidad dependerá de qué tan bien la oferta política logre adaptarse a la estructura real del país, porque no es el líder quien define el momento, es el momento quien define al líder.

 

Para más contenido After Office, clic aquí.

Publicaciones relacionadas

Abogado y académico

Julio 27, 2026

La farsa de la “batalla cultural”. Por Álvaro Vergara

El guerrero cultural piensa, implícitamente, que el ciudadano es menos inteligente que él. Esa presunción lo lleva a convencerse de que posee la capacidad para transformar el pensamiento de los demás. A los ojos de estos sujetos, la ciudadanía sería una especie de rebaño influenciable, presa fácil de quienes buscan persuadirlos sobre cómo hay que […]

Directora del Centro Futuros Empresariales de la Escuela Negocios UAI

Julio 27, 2026

El mercado de capitales también se juega en el directorio. Por Magdalena Aninat

Si la preocupación es profundizar el mercado de capitales y mejorar el desempeño empresarial, la agenda debe avanzar hacia mecanismos que fortalezcan el valor del directorio como garante de confianza frente al mercado.

El Frente Amplio y la ensoñación estatista. Por Sergio Muñoz Riveros

La directiva del Frente Amplio en junio, durante su congreso ideológico. Foto: Agencia UNO.

Salvo por los tópicos y la jerga de este tiempo, el documento del congreso suena arcaico. La perspectiva que ofrece como novedosa está emparentada con el rudimentario anticapitalismo del FRAP en los años 50 y la Unidad Popular en los 60 y 70. ¿Qué idea tienen los líderes del FA de lo que es un […]

Presidente Instituto Libertad

Julio 26, 2026

El 1% que sostiene el crecimiento. Por Rafael Aldunate

No son el problema: son la semilla que multiplica. Cautelar a quienes poseen grandes empresas no es favoritismo, es responsabilidad. Si queremos un país próspero, debemos proteger el entorno que permite que la riqueza se cree, se mantenga y se reinvierta.

Ex-Ante

Julio 26, 2026

America First: el golpe arancelario de Trump a Chile. Por Ignacia Munita

Estados Unidos anunció nuevos aranceles para productos chilenos como salmones, vinos, madera y frutas. La medida podría reducir la competitividad de las exportaciones nacionales y confirma que, bajo la doctrina America First, las afinidades políticas no garantizan un trato comercial favorable.