-JP Morgan proyectaba un crecimiento moderado para Chile (2,3% en 2025 y 2,1% en 2026). ¿Qué factores internos y externos explican este desempeño?
-El entorno externo se ha caracterizado por la incertidumbre. Sin embargo, no hemos sufrido condiciones financieras muy restrictivas, ni tensiones cambiarias relevantes. A su vez, ciertos patrones de comportamiento ayudaron a la actividad en algunos casos, como lo fue la aceleración de exportaciones en Estados Unidos para evitar tarifas.
En lo local, la actividad, cuando excluimos minería, ha evidenciado en promedio un crecimiento secuencial del 2,9% anualizado en promedio en la primera mitad del año, por encima de su potencial. Anticipamos cierta desaceleración en la segunda parte del 2025, donde proyectamos que el crecimiento ex minería corra al 1,7% anualizado, por debajo del potencial, en línea con una desaceleración global.
-La inflación se mantiene por encima del rango meta y el Banco Central retomó los recortes de la tasa de interés de forma gradual. ¿Cree que el ciclo de recortes debería acelerarse o mantenerse prudente?
-El nivel de la inflación anual es alto, del 4,3% en julio. Pero también es cierto que el ajuste en el precio de la electricidad ha contribuido de manera importante, en casi 120 puntos básicos. Ergo, si excluyéramos el componente electricidad, un componente de oferta, la inflación estaría más cercana al objetivo del 3%.
Dicho esto, el componente electricidad tiene menor impacto sobre la inflación núcleo, y esta se encuentra en 3,9%. En resumen, con el nivel de actividad cercano a su potencial, existe aún algo de espacio para recortar tasas, aunque limitado. A pesar de la sorpresa inflacionaria de julio, mantenemos un corte de 25 puntos base en septiembre, aunque condicional al dato del IPC de agosto. La tasa terminal la mantengo en 4,25%.
-¿El que la vicepresidenta Stephany Griffith-Jones haya salido a anticipar bajas en septiembre no quita credibilidad al Banco Central?
-Mi lectura de las declaraciones es que la vicepresidenta se refirió al punto medio del corredor de la tasa de política que se presentó en el último IPOM. De hecho, se condiciona el corte a que las principales variables macro evolucionen en línea con el escenario central que se delineó entonces.
-Desde la mirada de un inversionista extranjero, ¿pesa más el programa económico del nuevo presidente o la correlación de fuerzas en el Congreso?
-En las conversaciones que mantengo con inversionistas se discuten tanto los programas como la racionabilidad de los mismos. Existe confianza en que se pueda avanzar en temas tan relevantes como políticas del lado de la oferta que ayuden a incrementar el crecimiento potencial y la inversión.
A veces nos olvidamos, pero la inversión fija en términos reales ha crecido solo 2% con respecto al nivel observado en 2013. Casi 12 años de estancamiento. Presentar en campaña la necesidad de correcciones fiscales es también de extrema relevancia. La deuda neta de Chile ha crecido casi 40 puntos del PIB en una década. Ambas, el buen diseño y la capacidad de implementar reformas son claves.
-¿Ve que el actual clima electoral ya está influyendo en las decisiones de inversión y consumo?
-La incertidumbre siempre tiene efectos macro, a veces más o menos evidentes. Lo que es destacable de este proceso electoral es que, hasta el momento, diferentes indicadores de incertidumbre se encuentran en niveles muy por debajo del ciclo previo. De mantenerse esta trayectoria, el impacto sobre la demanda agregada debería ser limitado.
-¿Cómo ven los resultados de la elección de noviembre?
-La campaña electoral se encuentra en pleno desarrollo. Nuestro escenario base es consistente con un nivel de incertidumbre idiosincrásica relativamente similar al actual, lo cual implicaría niveles muy inferiores a los observados en el ciclo anterior.
-Si tuviera que dar un solo consejo a un inversionista extranjero sobre Chile de aquí a 2027, ¿cuál sería?
-Que ponga atención al país. Después de años de políticas centradas en la demanda, podemos ver un giro a políticas de oferta que eleven el crecimiento potencial.
-¿Cuál es el principal error que debería evitar el próximo gobierno si quiere consolidar el crecimiento?
-En mi opinión, el presentar una agenda articulada, consistente, y con prioridades establecidas es condición necesaria para elevar el crecimiento de forma sostenida. El nivel de actividad, excluyendo minería, es actualmente un 2,5% inferior al nivel que sería consistente con el tendencial 2010-2019, reflejando crecimiento y oportunidades perdidas, cuya recuperación es esencial para el bienestar futuro.
La inversión fija prácticamente no ha crecido desde los niveles observados en 2013, lo cual implica más de una década de estancamiento. Y la deuda neta del gobierno en los últimos 10 años ha mostrado un crecimiento de casi 40 puntos del PIB. Atacar estos desafíos de manera consistente y articulada será clave para aprovechar las oportunidades globales.
Puede leer más economía Pinchando aquí
Publicaciones relacionadas
Elmer Cuba, exsocio de Macroconsult y exdirector del Banco Central peruano, cursó un magíster en la Universidad Católica de Chile, donde dice a Ex-Ante que sus “mejores profesores de la UC fueron Vittorio Corbo, Felipe Larraín y Rodrigo Vergara”. Y recordó un curso de econometría que Jorge Quiroz fue a dictar a Lima, Perú.
Si la preocupación es profundizar el mercado de capitales y mejorar el desempeño empresarial, la agenda debe avanzar hacia mecanismos que fortalezcan el valor del directorio como garante de confianza frente al mercado.
No son el problema: son la semilla que multiplica. Cautelar a quienes poseen grandes empresas no es favoritismo, es responsabilidad. Si queremos un país próspero, debemos proteger el entorno que permite que la riqueza se cree, se mantenga y se reinvierta.
La industria del vino chileno está golpeada. Aunque era esperable, el arancel de 12.5% en EE.UU. sube la presión en un escenario ya complicado por la baja de consumo global. Llama la atención que Argentina, un competidor directo de Chile, quedó en 10 %. En esta entrevista Aurelio Montes del Campo, de la viña que […]
El negocio de edificios destinados íntegramente al arriendo alcanzó las 50.933 unidades y una ocupación de 94,6%. El mercado tiene otros 7.429 departamentos en construcción y comienza a sumar desarrolladores provenientes de otras áreas del sector inmobiliario.