Algo importante está por llegar

Tiempo restante
00 Días
00 Horas
00 Minutos
00 Segundos

Noviembre 11, 2022

Dos coaliciones y una alianza: por qué y para qué. Por Álvaro García Mintz

Coordinador Incidencia Nuevo Trato

Un nuevo modelo de desarrollo no reemplaza el actual, sino que surge desde él y requiere poner en el centro la innovación y el emprendimiento. No se trata de dejar de ser un país minero, sino que pasar de exportar minerales a exportar servicios e inteligencia minera; no hay contradicción entre crear una Empresa Nacional del Litio y fomentar la inversión privada capaz de aprovechar las oportunidades hoy.


Tras el cónclave oficialista y la elección de Vlado Mirosevic como presidente de la Cámara, el progresismo dio un paso clave hacia su rearticulación. Consolidarla nos obliga a preguntarnos por qué y para qué estamos juntos.

Primero lo evidente: lo que une hoy al progresismo es el ejercicio del poder. Cohabitar el Gobierno justifica esta tregua en la disputa por la hegemonía del sector. Y hasta hace poco muchos olvidaban sus implicancias: todos estamos amarrados al derrotero del Gobierno, y el éxito de los gobiernos no se mide por el cumplimiento del programa, sino por su capacidad de navegar las circunstancias sin perder la dirección comprometida. Hoy urge generar resultados, solo eso permitirá romper la inercia en la aprobación ciudadana. Mas tarde será muy tarde.

Enfrentamos una crisis multidimensional de seguridades y el Ejecutivo está encontrando una narrativa de tres seguridades que necesitamos reforzar. A la crisis de seguridad ciudadana se responde con el Acuerdo Nacional por la Seguridad y con una estrategia focalizada en contra del crimen organizado.

A la crisis de seguridad social con la reforma de pensiones, la ambiciosa agenda para enfrentar el déficit habitacional y la reforma tributaria para financiar derechos sociales. A la crisis de seguridad económica, con fortalecidos incentivos al empleo en pymes, inversión en infraestructura pública, el cierre del triste capítulo del TPP11 y el diseño de nuevas transferencias directas.

Pero junto con la narrativa sobre las circunstancias, el Presidente definió prioridades que marcarán el legado del gobierno: un sello social que incluya la mencionada reforma de pensiones, una importante reforma en salud y un legado “feminista”, creando el Sistema Nacional de Cuidados, que junto con la ley de “papitos corazón” vendría a pagar la deuda con las millones de mujeres que siguen cargando con el costo social y económico de cuidar y criar.

Uno podría  extrañar un legado ecológico, operacionalizando la idea de una transición justa para abordar la crisis hídrica y las metas de descarbonización desde la adaptación climática, la justicia social y la innovación verde. O la posibilidad de legar una verdadera política industrial, que desde la lógica de misiones y con la Banca del Desarrollo, nos encamine por fin a sofisticar nuestra matriz productiva. Pero gobernar es priorizar y, aunque eso no excluye avanzar en estas dimensiones, el Presidente ya trazó un camino ambicioso.

Para recorrerlo, habrá que generar al menos dos condiciones habilitantes. La primera de ellas es quizás la gran ausente de las conclusiones del conclave: necesitamos enfrentar la crisis económica y reimpulsar el crecimiento. Para esto será fundamental que la agenda de inversión públicas se materialice a la brevedad. Se deberán implementar nuevos apoyos focalizados y, sobre todo, dar claras señales a la inversión privada, como la reducción significativa de los tiempos para la obtención de permisos sectoriales, sin comprometer el resguardo del medioambiente y el patrimonio.

La segunda condición es ser capaces de construir mayorías políticas. La alianza de dos coaliciones es un paso fundamental, pero no suficiente. El progresismo no puede seguir disperso en una suma de partidos y marcas que se celan y desconfinan, pero que difieren en rostros y trayectorias, mucho más que en ideas. Pero tampoco puede atrincherarse en los límites del Gobierno.

Deberá ser capaz de sumar otras voluntades, lo que exige al conjunto del progresismo, recalibrar ideología y pragmatismo. Habrá que aceptar, por ejemplo, que la vía chilena hacia un Estado de Bienestar deberá incluir la libertad de elegir el prestador de servicios de salud, educación, pensiones.

Entender que un nuevo modelo de desarrollo no reemplaza el actual, sino que surge desde él y que requiere poner en el centro la innovación y el emprendimiento. Que no se trata de dejar de ser un país minero, sino que pasar de exportar minerales a exportar servicios e inteligencia minera; o que no hay contradicción entre crear una Empresa Nacional del Litio y fomentar la inversión privada capaz de aprovechar las oportunidades hoy.

Comprender que, para desarrollar la infraestructura hídrica y la conectividad vial y digital, el sistema de concesiones es necesario y virtuoso. O que, si queremos robustecer el rol del Estado en la provisión de bienes públicos, servicios básicos y orientación al desarrollo, no podemos ignorar la necesidad de una profunda modernización.

No lograremos construir una narrativa creíble sobre el presente ni un legado respetable, si seguimos en esta lógica obtusa donde cada cual se aferra a sus creencias. Contrastarlas con la realidad para viabilizar resultados es una urgencia.  Y es que  el riesgo principal está en que el legado no sea nada de lo anterior, sino que debamos entregar la banda presidencial a un liderazgo populista o extremista.

Seguir leyendo columnas de Ex-Ante aquí.

Publicaciones relacionadas

Abogado y académico

Julio 27, 2026

La farsa de la “batalla cultural”. Por Álvaro Vergara

El guerrero cultural piensa, implícitamente, que el ciudadano es menos inteligente que él. Esa presunción lo lleva a convencerse de que posee la capacidad para transformar el pensamiento de los demás. A los ojos de estos sujetos, la ciudadanía sería una especie de rebaño influenciable, presa fácil de quienes buscan persuadirlos sobre cómo hay que […]

Directora del Centro Futuros Empresariales de la Escuela Negocios UAI

Julio 27, 2026

El mercado de capitales también se juega en el directorio. Por Magdalena Aninat

Si la preocupación es profundizar el mercado de capitales y mejorar el desempeño empresarial, la agenda debe avanzar hacia mecanismos que fortalezcan el valor del directorio como garante de confianza frente al mercado.

El Frente Amplio y la ensoñación estatista. Por Sergio Muñoz Riveros

La directiva del Frente Amplio en junio, durante su congreso ideológico. Foto: Agencia UNO.

Salvo por los tópicos y la jerga de este tiempo, el documento del congreso suena arcaico. La perspectiva que ofrece como novedosa está emparentada con el rudimentario anticapitalismo del FRAP en los años 50 y la Unidad Popular en los 60 y 70. ¿Qué idea tienen los líderes del FA de lo que es un […]

Presidente Instituto Libertad

Julio 26, 2026

El 1% que sostiene el crecimiento. Por Rafael Aldunate

No son el problema: son la semilla que multiplica. Cautelar a quienes poseen grandes empresas no es favoritismo, es responsabilidad. Si queremos un país próspero, debemos proteger el entorno que permite que la riqueza se cree, se mantenga y se reinvierta.

Ex-Ante

Julio 26, 2026

America First: el golpe arancelario de Trump a Chile. Por Ignacia Munita

Estados Unidos anunció nuevos aranceles para productos chilenos como salmones, vinos, madera y frutas. La medida podría reducir la competitividad de las exportaciones nacionales y confirma que, bajo la doctrina America First, las afinidades políticas no garantizan un trato comercial favorable.