Algo importante está por llegar

Tiempo restante
00 Días
00 Horas
00 Minutos
00 Segundos

Abril 17, 2023

El ruido entre las dos almas del gobierno. Por Ricardo Brodsky

Ex-Ante

Hay un contraste muy fuerte entre la soledad y el disgusto diario que enfrentan los ministros a cargo de la seguridad —la principal preocupación de los chilenos— con el entusiasmo del Presidente, ministros y parlamentarios en los festejos por la aprobación de la ley de las 40 horas. La celebración es legítima, pero fue notoria la exclusión del Socialismo Democrático, que cometería una ingenuidad al aceptar esa división del trabajo.


Desde el rechazo a la reforma tributaria, atribuible no solo a la oposición de derecha sino también a la ausencia de sensibles diputadas del Frente Amplio, hasta la aprobación de la ley Nain-Retamal con los votos en contra de Apruebo Dignidad, se ha instalado un ensordecedor rumor sobre las divisiones de las “dos almas” del gobierno.

Algo que ha inquietado a no pocos analistas, quienes se preguntan si acaso el presidente y la ministra del interior no deberían fortalecer el comité político en pro de lograr una mejor articulación y asegurar que los parlamentarios de “la alianza” respalden a su gobierno.

La ministra Carolina Tohá y el ministro de justicia, Luis Cordero, realizan denodados esfuerzos en el ámbito que más preocupa a la ciudadanía, la agenda de seguridad pública, Sin embargo, se ven muy solitarios en sus empeños.

La aprobación de los proyectos se logra con la oposición, no con todos los parlamentarios del gobierno. Apruebo Dignidad no los respalda y sus líderes concurren a La Moneda a exigir que el gobierno cambie la agenda mientras el presidente del partido del Presidente Boric se manifiesta en las calles contra el proyecto de su gobierno.

Contrasta la soledad y disgusto diario de los ministros a cargo de la seguridad con el entusiasmo con que el Presidente, ministras y parlamentarios festejaron durante varios días la aprobación de las 40 horas.

Es cierto que en este caso se trata de un éxito de su programa, una legítima y merecida celebración, pero así como es notoria la ausencia de Apruebo Dignidad en la agenda de seguridad, fue notoria la exclusión del Socialismo Democrático en las celebraciones de las 40 horas.

Sería una grave ingenuidad del Socialismo Democrático aceptar esta división del trabajo. En materia de seguridad y orden público el país está enfrentado a desafíos inéditos y el país tiene un largo retraso para contar con las leyes las instituciones y los instrumentos necesarios para enfrentar las bandas internacionales del narcotráfico y las prácticas importadas del crimen organizado, como el sicariato, el secuestro, la extorsión, y en general la desobediencia generalizada frente a la autoridad estatal.

Las posibilidades de éxito en el corto plazo sino son inexistentes son sumamente limitadas por lo que corresponde a todo el sistema político, y muy especialmente a todas las fuerzas que integran el gobierno, asumir sus responsabilidades plenamente y con decisión. Si se habla de acuerdo o consenso nacional por la seguridad, lo mínimo es que Apruebo Dignidad se haga parte.

No debiera el gobierno seguir insistiendo en validar el estallido social como épica o fuente originaria de su relato, a través de indultos y memoriales. Su legitimidad no proviene de allí, sino de unas elecciones ejemplarmente democráticas y de un sistema político y constitucional que lo valida. Responder a la demanda por seguridad es su obligación y su principal desafío ya que se trata de una exigencia ciudadana que con razón cuestiona la historia e identidad de quienes gobiernan.

Las elecciones que se realizarán en tres semanas más serán quizás la última oportunidad para ajustar y corregir estas fallas. El escenario, para el gobierno, no cambiará para mejor.

El presidente tendrá que ejercer un fuerte liderazgo para que su gobierno se incline definidamente por un camino que responda a la realidad del país, dejando de lado la autocomplacencia, aprendiendo a dejar de mirarse en el espejo y atender a los hechos más que a los sueños.

Para seguir leyendo columnas de Ex-Ante, clic aquí.

Publicaciones relacionadas

Abogado y académico

Julio 27, 2026

La farsa de la “batalla cultural”. Por Álvaro Vergara

El guerrero cultural piensa, implícitamente, que el ciudadano es menos inteligente que él. Esa presunción lo lleva a convencerse de que posee la capacidad para transformar el pensamiento de los demás. A los ojos de estos sujetos, la ciudadanía sería una especie de rebaño influenciable, presa fácil de quienes buscan persuadirlos sobre cómo hay que […]

Directora del Centro Futuros Empresariales de la Escuela Negocios UAI

Julio 27, 2026

El mercado de capitales también se juega en el directorio. Por Magdalena Aninat

Si la preocupación es profundizar el mercado de capitales y mejorar el desempeño empresarial, la agenda debe avanzar hacia mecanismos que fortalezcan el valor del directorio como garante de confianza frente al mercado.

El Frente Amplio y la ensoñación estatista. Por Sergio Muñoz Riveros

La directiva del Frente Amplio en junio, durante su congreso ideológico. Foto: Agencia UNO.

Salvo por los tópicos y la jerga de este tiempo, el documento del congreso suena arcaico. La perspectiva que ofrece como novedosa está emparentada con el rudimentario anticapitalismo del FRAP en los años 50 y la Unidad Popular en los 60 y 70. ¿Qué idea tienen los líderes del FA de lo que es un […]

Presidente Instituto Libertad

Julio 26, 2026

El 1% que sostiene el crecimiento. Por Rafael Aldunate

No son el problema: son la semilla que multiplica. Cautelar a quienes poseen grandes empresas no es favoritismo, es responsabilidad. Si queremos un país próspero, debemos proteger el entorno que permite que la riqueza se cree, se mantenga y se reinvierta.

Ex-Ante

Julio 26, 2026

America First: el golpe arancelario de Trump a Chile. Por Ignacia Munita

Estados Unidos anunció nuevos aranceles para productos chilenos como salmones, vinos, madera y frutas. La medida podría reducir la competitividad de las exportaciones nacionales y confirma que, bajo la doctrina America First, las afinidades políticas no garantizan un trato comercial favorable.