He conocido y valorado la profundidad de la cultura española, que nos antecede con mucha distancia en la historia. Ya entre el siglo I y II, Artemidoro de Efeso decía “Desde los Pirineos hasta las cercanías de Gadeira (islas situadas en la bahía de Cadiz) y la tierra de la miel, todo el país se denomina igualmente Iberia o Hispania”.
Son muchas las coincidencias entre las costumbres latinoamericanas y españolas. Estas se sienten en todos los rincones del país ibérico y, por lo mismo, es que hace todo el sentido que el gran articulador de una unión cultural y comercial Iberoamericana sea España.
Los españoles viven bien, comen de maravilla, andan “4 cambios más abajo” pues saben en su subconsciente que “el cementerio no cierra” y que eso de andar tan apurado por la vida, simplemente no les va. No es casualidad que sean el segundo país con mayor expectativa de vida del planeta.
En general, se celebra a los nórdicos y anglosajones por su orden y practicidad, que desde luego la tienen, pero a la larga todos quieren ir a España porque es ahí donde se sabe pasarla bien de manera integral.
¿Qué entonces esto va de pura fiesta? Negativo señor. Mi experiencia invirtiendo en España y trabajando con españoles, ha sido extraordinaria, por su alto nivel de profesionalismo, seriedad y estabilidad institucional.
No es una coincidencia que España sea una de las 5 economías más grandes de Europa y que pertenezca a la comunidad europea que, como tal, es la tercera potencia económica del planeta.
Así las cosas, el país ibérico ofrece lo que denomino el concepto de la TIR ampliada, es decir, la tasa interna de retorno (TIR) más allá de la sola rentabilidad financiera. Se debe meter en la ecuación las vivencias agregadas que ofrece el país al aventurarse a tratar con ellos. España tiene muchas y muy buenas para el alma.
Tener un pariente tan cercano, con tantas bondades y que además se ubica en un continente extraordinario, no debe sino llamar a estrechar las relaciones. Dicho acercamiento debe hacerlo Latinoamérica en su conjunto, de tal manera que la unión de toda Iberoamérica logre formar un conglomerado que tiene muchos más puntos en común que divisiones.
CEAPI, (Consejo Empresarial para Alianza de Iberoamérica), organización liderada por la empresaria española Nuria Vilanova, agrupa a ejecutivas, ejecutivos, empresarias y empresarios iberoamericanos y su objetivo es justamente el descrito: unir las fuerzas emprendedoras de Iberoamérica con España como eje central.
Como consejero internacional en representación de Chile, tengo por tarea integrar a la máxima cantidad de empresarias y empresarios chilenos que tengan intereses en Iberoamérica y, por sobre todo, la convicción de la necesidad de unir las fuerzas de culturas con tanto potencial y coincidencias. Este artículo es el punto de partida de una invitación abierta a todas y todos quienes comulguen con la filosofía unificadora descrita.
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