Probablemente la labor más importante de un directorio es la de elegir, supervisar, y eventualmente despedir o reemplazar al gerente general. Hay casos donde ello no es así, por una mala estructura de gobierno corporativo, como en algunas empresas estatales donde es el poder político quien nombra al CEO, o en empresas privadas con un accionista controlador que impone su candidato al directorio.
Pero en la gran mayoría de las empresas con buen gobierno se espera que el directorio esté a cargo de nombrar al líder adecuado para su organización. Sin embargo, como destaca el blog de Harvard Business School en un reciente post, muchos directorios fallan en esta tarea.
Hace algún tiempo atrás hablamos de la sucesión del Presidente del Directorio y del CEO de Cencosud, que fue un caso muy prominente, pero ejemplos similares abundan. El post de HBS mencionado ofrece 5 razones por las que los directorios fallan en la designación del gerente general:
El post de HBS sugiere que los directorios debieran hacer del plan de sucesión una de sus prioridades, y asignarla a un Comité que supervise el proceso de desarrollo del liderazgo de la empresa, tomándose el tiempo para identificar candidatos y revisar sus planes de desarrollo. Hay pocas decisiones que puedan ser más cruciales, pero en la práctica son pocas las empresas que abordan esta materia con esa seriedad. En nuestra experiencia evaluando el funcionamiento de directorios, poner en la agenda su rol en el plan de sucesión de la alta administración resulta en profundas conversaciones que mejoran el gobierno de la organización.
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— Ex-Ante (@exantecl) August 13, 2024
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