La propuesta del diputado y precandidato presidencial Gabriel Boric de incorporar a los trabajadores a los directorios de las grandes empresas abrió un debate. La inspiración es el esquema vigente en Alemania: la cogestión, coparticipación o Mitbestimmung, que se ha convertido en uno de los rasgos definitorios del capitalismo alemán. A continuación las características de ese modelo y como ha ido evolucionando.
Ley de 1976. Pese a que es una idea que se venía planteando desde la década de 1920, que el sistema fue adoptado por algunas firmas en los años 50, que tuvo varias iniciativas legales predecesoras, la cogestión alemana fue establecida por ley en 1976, cuando las relaciones entre trabajadores y empresarios se tensionaron.
Ambiente laboral. Puede haber cogestión en lo que es lugar de trabajo, en la organización de la empresa e incluso en la dirección de los negocios. Se trata de un modelo más bien para un mejor ambiente laboral y de consulta, no tanto para determinar el curso de la compañía en el mercado.
Número de empleados. Tiene varias variantes que dependen del tamaño de la firma, de su condición legal y del sector industrial en el que se encuadre su actividad. En una compañía de entre cinco y menos de 500 empleados, por ley pueden formar un consejo de trabajadores (no son los sindicatos) que coparticipa en algunas decisiones.
Horario y licencias. Entre las decisiones en las que coparticipan los consejos de trabajadores está el horario de trabajo, el rendimiento, las licencias por maternidad y también coopera con los sindicatos en las negociaciones colectivas.
Derechos. Por la cogestión —detalla la televisión alemana DW— el trabajador tiene derecho a instrucciones claras acerca de su trabajo y de sus responsabilidades.
Rápida reactivación. En la crisis financiera del 2007-2009, cuando se frenó la demanda de productos industriales alemanes, gracias al régimen de cogestión se llegó a un acuerdo: no habría despido, los empleados reducirían sus horas de trabajo con la proporcional reducción de sueldos, y se restringieron las vacaciones.
Nuevo escenario. La mayoría de los empresarios alemanes, según The Economist reconocen que la cogestión tuvo un papel constructivo en las décadas después de la Segunda Guerra, pero el mundo está cambiando y se preguntan si sigue siendo adecuada para estos tiempos. Especialmente en un mundo donde los gigantes corporativos alemanes ya no tienen el peso del pasado, y algunas tiene su factorías o sucursales en otros países.
Más o menos cogestión. Ese cambio de opinión de los empresarios se ve redoblado en momentos que algunos sindicatos, por temor a los efectos de globalización, están exigiendo más cogestión.
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