La Convención Constituyente está viviendo momentos aciagos. Partió mal desde el primer día cuando un sector de los convencionales llamo a rodear la sede de la convención a sabiendas de que ello llevaría a un enfrentamiento con Carabineros, que fue justamente lo que ocurrió, provocando la suspensión de la sesión en medio de gritos e insultos; y desde ese momento el triste espectáculo no ha parado.
La civilidad no existe en la Convención. Sin ir más lejos, Este jueves en el marco de reclamos y gritos por la adopción de quorum de 2/3 en el reglamento se produjeron graves incidentes entre los propios convencionales que obligaron a Elisa Loncon a suspender la sesión por falta de condiciones para continuar debatiendo, llegando a decir que con esas conductas se ponía en riesgo la “legitimidad de la convención”.
La prueba de fuego será la aprobación del Reglamento cuyo texto opta, en general, por respetar las reglas que regulan la convención (buena noticia) consagrando, entre otras cosas, el quorum de los dos tercios y rechazando los plebiscitos dirimentes.
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