Como socia líder de sostenibilidad de EY Chile, observo con preocupación la reciente decisión de los principales bancos de inversión de Estados Unidos de abandonar la Alianza Bancaria de Cero Neto (NZBA), una coalición respaldada por la ONU que buscaba alinear las actividades financieras con emisiones netas de gases de efecto invernadero cero para 2050.
Este movimiento representa un retroceso en los compromisos ambientales, sociales y de gobernanza corporativa (ESG) y también pone en riesgo los esfuerzos globales para combatir el cambio climático en un momento crítico. Por ejemplo, las catástrofes relacionadas con estos eventos costaron al mundo 320bn USD durante el año recién pasado. La participación en la NZBA representa un esfuerzo global para redirigir el financiamiento hacia prácticas empresariales más sostenibles y negocios más responsables.
Es importante destacar que algunos de estos bancos, han señalado que seguirán comprometidos con los objetivos de emisiones netas cero a través de asesorías y financiamiento independiente, lo cual es una señal valiosa para el mercado.
En este contexto, es crucial que las instituciones financieras reconsideren su papel y responsabilidad en la lucha contra el cambio climático. La sostenibilidad no es una opción, sino una necesidad imperativa para garantizar un futuro habitable para las próximas generaciones. Los bancos deben reconocer que su influencia y capacidad de movilizar capital pueden ser fuerzas poderosas para el bien común.
En Chile, debemos reconocer los esfuerzos de las entidades financieras para incluir los aspectos de la sostenibilidad en su modelo de negocio, implementando estrategias que tienen un foco en un desempeño integral. Del mismo modo, juegan un papel crucial en la transición energética al financiar proyectos sostenibles y emitir bonos verdes, por mencionar algunos ejemplos. Estas acciones permiten dirigir recursos hacia iniciativas que promueven el uso de energías limpias y la reducción de emisiones de carbono, apoyando el desarrollo de infraestructuras verdes y tecnologías innovadoras para un futuro más sostenible y una transición justa.
Debemos seguir firmemente comprometidos con la sostenibilidad y la promoción de prácticas empresariales responsables. Por esto, dejo invitadas a todas las empresas a reafirmar su compromiso con los objetivos de emisiones netas cero y a trabajar juntos para construir un futuro más sostenible y resiliente. La lucha contra el cambio climático requiere la colaboración y el liderazgo de todos los sectores, y no podemos permitirnos retroceder en este esfuerzo vital.
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Tecnología y futuro: Estudio de Harvard advierte sobre el negativo impacto ambiental de los centros de datos.https://t.co/KFAy6uRY0s
— Ex-Ante (@exantecl) January 10, 2025
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